Tradicionalmente ante una necesidad planteada por el negocio TI responde con: instalaciones, hardware, software, procesos y personas para cubrirla.
Esto implica que se deberá contar con las instalaciones necesarias para la implementación de la solución, comprar el hardware, comprar el software, implementar la solución adquirida, configurar los requerimientos del negocio en la solución implementada, poner la solución operativa, capacitar a los usuarios/operadores y administradores, administrar la solución, asegurar la disponibilidad de la misma, mantenerla actualizada, entre otros.
Si esto lo llevamos a costo tendremos
Costos iniciales
- Instalaciones físicas para los equipos
- Compra de hardware
- Compra de software
- Gastos de instalación
- Gastos de configuración
- Gastos de capacitación
- Gastos repetitivos
- Administración
- Mantenimiento de licencias
- Mantenimiento de equipos
Si lo llevamos a tiempos tendremos:
Tiempos iniciales para:
- Acondicionamiento de las instalaciones (en caso de contar con ellas)
- Comprar el hardware
- Instalación del hardware
- Compra del software
- Instalación del software
- Configuración y adaptación
- Capacitación y prueba
- Puesta en producción
Tiempo durante la operación:
- De administración
- De actualización y mantenimiento
A todos estos factores hay que sumar el pedido normal de TODO cliente, que es lograr la implementación lo antes posible al menor costo.
Lograr esto parece misión imposible, pero como sabemos el mundo cambia, las tecnología avanzan, los paradigmas se rompen y las oportunidades aparecen.
En este contexto es que surge SAAS (Software As A Service – software como servicio) que busca dar una respuesta alternativa al desafío diario de la gente de sistemas rompiendo con algunos de los paradigmas y preguntas que se hacen siempre.
- No incurrir en costos de instalaciones
- No incurrir en costos de hardware
- No incurrir en costos de software
- No incurrir en costos de instalación de hardware/software
- No gastar tiempo en instalaciones físicas
- No gastar tiempo en la compra del hardware
- No gastar tiempo en la compra del software
- No gastar tiempo en la instalación y configuración del hardware
- No gastar tiempo en la instalación y configuración del software
- No preocuparse con la actualización del producto.
- No preocuparse en la administración del producto
SAAS ofrece todos los beneficios que propone un software para la solución de una problemática sin preocuparse por los pormenores necesarios para ponerlo operativo.