ITIL (Information Technology Infrastructure Library) sin lugar a duda hoy ya es una palabra que está en boca o al menos entre los papeles de la mayoría de los CIO de las principales empresas y organizaciones del mundo.
¿Por qué?
Si hacemos un poco de historia recordamos que todo empezó en la década de los 80 cuando representantes de las principales empresas del mundo se reunieron convocados por la OGC (Office of Government Commerce) para analizar y definir cuáles son las mejores prácticas que deben seguir las empresas que quieran optimizar el área de TI a la vez que se alinean con las necesidades y objetivos del negocio.
A partir de ahí se empieza un largo camino que fué materializándose en distintas versiones, v1, v2, hasta llegar a la actual ITIL V3.
En el medio apareció en su momento la BS15000 dándole un marco de certificación oficial – promovido por UK; y a fines del 2005 la ISO (International Organization for Standardization) publicó la ISO/IEC 20000 dándole así un reconocimiento de certificación a nivel mundial para aquellas organizaciones o empresas que apliquen las buenas prácticas en su gestión de TI.
Sin lugar a duda sus orígenes es lo que ha llevado a que ITIL sea hoy un punto de referencia para los CIO a nivel mundial, el hecho que no venga de un marco sólo teórico sino que “basado en algo teórico” sea algo realmente aplicable y que nació de experiencias reales de haberlo utilizado es el gran diferencial.
¿Qué es ITIL?
Como ya dijimos es un conjunto de buenas prácticas que nos muestran cómo deberíamos administrar un área de TI de forma tal de ser eficientes, eficaces y confiables a la vez que nos alineamos con los objetivos del negocio.
Para logarlo ITIL propone convertir el área de TI de un “administrador de infraestructura” en un Proveedor de Servicios que soporte los procesos de negocio.
Esto se logra a través de una organización del área, definición de procesos y funciones; definición, monitoreo, control, seguimiento de los servicios, acuerdos, planificación y análisis.


